LA DAMA Y EL ESCARABAJO de Dennis Morales Iriarte
Se encontraba sosegada por el respiro absoluto que daba en paz, apoyada en el marco de la ventana, con los largos cabellos al viento, un día sin sol, gris, encapotado. Ojos que brillaban taciturnos con la mirada perdida en la melancolía del paisaje, techumbres viejas, otro mundo otra historia vista desde las alturas; una ventana en un castillo. Una mujer en la ventana. ¿Quién la saludaría? Nadie; no había un alma que se percatara de ella. Podría pasar una hora o diez y sus pies dormirse para siempre, y no habría alguien a quien regalar una sonrisa, ni mucho menos una mano en alto. Nadie. Llegaría la noche y no importaría que un día menos acabara. Vendrían miles con la esperanza del sol al despertar, cantando los payos, danzando las mozas; mas ahora nada. Un día sin sol, gris, encapotado. No daba más, regresaría al cobijo de cien gruesos muros, el mundo aparte, a la realidad creada con delicadeza por los suyos, por ella misma. Se levantó con decisión y estiró los brazos, arqueando ...