DENNIS MORALES, EL CRONONAUTA Y LOS INMORTALES





Autor: Gonzalo Montero Lara*
Los homínidos temblorosos espían escondidos al fondo de sus cavernas a una extraña pareja de seres humanos que descienden risueños  de un ingenio volador, para pasear alrededor,  tomados de la mano, para luego amarse con fuegos  vesánicos  en la tibias arenas de la playa de un mar azul esmeralda, contemplando en el rellano el plenilunio, para luego simplemente desaparecer ante la mirada azorada de los homínidos quienes dejaran un testimonio del este pintado en las rocas  de su morada.

La inmortalidad y los viajes en el tiempo son aparentes mitos que han quitado el sueño a gran parte de la humanidad y por supuesto, a una legión de científicos, religiosos escritores, quienes han tratado de descorrer el misterioso velo escondido detrás de la muerte. Es probable que ya se haya resuelto el problema en otros tiempos y espacios. Existen comunicaciones que relatan que de cuando en cuando nos visitan seres de otro tiempo, seres que resisten los mundanos efectos del tiempo. Muchos escritores de ciencia ficción han buscado mecanismos y argumentos para explicar esta posibilidad y es así que Dennis Morales Iriarte enfrenta esta paradoja, planteando una solución en sintonía con su formación científica: La inmortalidad es ororgada al sujeto infectado por un rotavirus que trastorna los códigos genéticos de la muerte programada y mejora las cualidades de la especie. Evento ocasionado,  por un “accidente” de laboratorio, como algunos sostienen que ocurrió cuando el rotavirus del VIH aislado de los monos verdes africanos , “escapó” de control de un laboratorio de experimentación de los gringos. Sugestivo hecho en estos tiempos de cólera y auge de las armas biológicas que usan con frenesí los señores de las guerras. 

Es así como Dennis Morales mira el mito: como una enfermedad trasmisible. Afección que pone al descubierto la coexistencia con seres que poseen estas condiciones y viven a nuestra sombra; algunos habitantes de las sombras signadas por la oscuridad y otras de signo contrario son seres de la luz. Como no hay puntada sin nudo, esta enfermedad es deseada  por muchos, quienes  entregarían su alma al diablo por contaminarse con este microbio de la larga vida. A ellos es bueno comunicarles que nada es gratuito en esta existencia, y que pasar a militar las filas de los inmortales y transformarse en  estos habitantes del mundo paralelo que tienen mejorados sus sensores humanos y  su inteligencia, tienen en función a sus capacidades, la posibilidad de abrir portales inter-dimensionales para viajar por el tiempo y quedar enmarañados en insólitas  paradojas de tiempo y espacio, con una línea de base inconmovible que son las emociones humanas que no varian en estos personajes con el paso del tiempo. Todo esto narrado por el   autor,  en esta  extraordinaria construcción literaria. Novela que podría ser en efecto, un documento transferido de otras dimensiones, escrita en nuestro código lingüístico que  el autor de esta fantástica transferencia titula El Ciclo de Nosferatu, obra que nos deja la vívida sensación de la posibilidad posible hecha realidad y  la precariedad  de la vida convertida en un espejismo deletéreo de la propia vida; de un tiempo circular que posibilita el trágico reencuentro con nosotros mismos, al reinicio de un nuevo ciclo de existencia.  

Dennis Morales Iriarte, biólogo, músico y escritor de ciencia ficción, entrelaza estas y otras habilidades depuradas en el alambique de una fecunda imaginación y cultivadas en una sólida formación académica,  pone ante nosotros sentidos su nuevo libro  El ciclo de Nosferatu, escrito hace 15 años según refiere, en los albores de su fecunda actividad como escritor de este género. Hiperactividad literaria, que ha logrado lanzarlo al hiperespacio de este género con  varias obras publicadas. La primera de estas; Venus Reluciente (2012), luego, Nova (2013) La Senda del Kharisiri, Adela Zamudio y la Guerra del Pacífico (2014) y Waka Kaka (2015). Ha compilado  los dos primeros volúmenes  de la Antología de Narrativa de Fantástica y Ciencia Ficción del Grupo “Supernova”, del cual en integrante y fundador. Aparece en la I Antología de Ciencia Ficción Boliviana. Las Remotas Edades,  II  Antología Virtual de Cuento, poesía y Dramaturgia. Muchos volúmenes yacen en animación suspendida en su laboratorio de papalbras, esperando su tiempo. En su actividad terrícola, pertenece también al PEN-Bolivia filial Cochabamba, es trombonista de la “Orquesta Filarmónica de Cochabamba” y la afamada  banda de “D Jazz  Big Band”. Le damos otra  bienvenida a esta dimensión humana a este caro hermano espacial y le deseamos mayores éxitos en sus futuros vuelos en el tiempo y el espacio.

*Escritor, poeta, antologador, miembro de SUPERNOVA y ESUM

Liliana Colanzi. Nuestro mundo muerto y apuntes para un perfil


Liliana Colanzi. Nuestro mundo muerto y apuntes para un perfil

Por: Martín Zelaya Sánchez*
“Tengo familiares que aseguran poder comunicarse con seres de otros mundos. Uno de ellos cuenta que lo abdujeron los extraterrestres en su infancia cuando paseaba al lado del río, otro ha visto naves espaciales descender en la selva amazónica”.
Así empezó Liliana Colanzi, hace ya varios meses, a responder un cuestionario orientado a conocerla como escritora, a indagar sobre sus motivaciones y búsquedas.
“Yo nunca he tenido contacto con platos voladores -continuó-, pero concibo la escritura como un portal hacia lo desconocido. Cuando una escribe convoca ciertas energías, y eso que está en el aire por lo general acude a tu llamado. Así que hay que tener coraje para recibir aquello que se conjura. Hay que ser paciente, porque descubrir su verdadera forma puede tomar meses o años”.
Muertos que vuelven o que nunca se fueron, videntes que se contactan con extraterrestres, sobrenaturales y ubicuas “presencias”, terroríficos caníbales sueltos. Los cuentos de Nuestro mundo muerto, su nuevo libro de cuentos que acaba de aparecer con El Cuervo, son -a tono con lo que decía entonces- un festejo de lo irreal en la realidad. (Esta es ya una entrevista actual):
– ¿Por qué tantos de tus relatos tienen presencia de fenómenos sobrenaturales? ¿Algo te lleva, te llama a escribir con estos temas… o es algo que simplemente se da?
Lo sobrenatural nos interroga acerca de la muerte, que es hacia donde nos dirigimos, y pone de manifiesto lo poco que sabemos acerca de las cuestiones fundamentales de nuestro paso por la Tierra: de dónde venimos y por qué estamos acá, qué pasa cuando morimos y cuál es la naturaleza de lo divino y de lo maligno. Me interesa también la figura del fantasma como una señal de aquello que no ha sido resuelto y que vuelve a perseguirnos y a inquietarnos.
– Por otro lado, veo un “trasfondo social”: damas de la alta sociedad cruceña, sagas de familias ricas y de terratenientes, indígenas explotados. Detecto que hay ciertas historias que quieres enunciar (¿denunciar?) adrede…
Más que una denuncia, es una respuesta al relato del mestizaje feliz que existe en Santa Cruz, a ese mito del indígena seducido por la música barroca y la bondad católica de los misioneros españoles, y que es una manera conveniente de blanquear una historia de abuso y explotación.
Muchas antiguas (y no tan antiguas) fortunas cruceñas provienen de la apropiación de tierras y del trabajo esclavo de indígenas y campesinos, lo cual no es novedoso ni aquí ni en el resto de Latinoamérica; lo particular del caso cruceño es que se utiliza la utopía de las misiones jesuíticas para no hablar de la parte sucia de nuestro modelo de progreso. En todo caso estos no son los temas de mis cuentos, pero sí su marco, el telón de fondo.

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La narradora cruceña tiene 35 años pero aparenta varios menos. Menuda, de rasgos finos y definidos, de mirada pícara y contundente y de hablar pausado, tímido pero solvente y provocador.
No me precio de ser su amigo cercano (aún), pero sí, quizás, algo más que un conocido con quien se cruzó en al menos media docena de eventos literarios en Santa Cruz, Cochabamba y La Paz. Me reconoce no solo por ser quien de cuando en cuando le inoportuna con preguntas y solicitudes de artículos (es el karma que tenemos los periodistas culturales con los escritores), y es desde esta circunstancia que emprendo este intento de acercamiento a Liliana Colanzi (que no perfil, ni mucho menos) y a su obra narrativa (que no una crítica literaria, ni mucho menos). Todo a propósito de su visita a la FIL La Paz en la que presentó su nuevo libro, y también a partir de un collage de opiniones y reflexiones que la propia escritora compartió en diferentes entrevistas -casi todas online- que me concedió en los últimos años, y de un brevísimo cuestionario que me respondió hace pocos días.

“Algunas personas dicen escribir cuentos en los descansos entre una novela y otra, o a manera de ‘soltar la mano’. A mí no me sucede. Cada uno de los cuentos de La ola (Montacerdos, 2014) me tomó varios meses de asimilar experiencias difíciles”.
Y sí, al leer y asimilar este libro -tras Vacaciones permanentes (El Cuervo, 2010)- se percibe de inmediato la intensidad en forma y fondo. Es decir, un trabajo duro y riguroso con el lenguaje, los planos narrativos y la construcción de tramas y personajes, que no puede salir de la noche a la mañana, por un lado; y, por otro, una impronta de misticismo, un original toque personal en los temas, en las historias seleccionadas, que navegan entre lo real y lo sobrenatural: muertos entre vivos, poderes extrasensoriales, seres de otros mundos, destinos predeterminados. Esta es también la atmósfera de Nuestro mundo muerto, que acaba de presentar El Cuervo, y que tiene cuatro relatos de La Ola y cuatro nuevos.
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– Tienes tres libros publicados, (¿que en realidad son dos y medio…no?) pero que muy bien podrían ser una sola colección con unidad y coherencia.
En realidad tengo dos volúmenes de cuentos (Vacaciones permanentes y Nuestro mundo muerto) y una antología, La Ola, que tiene una selección de cuentos de ambos libros, pero que salió dos años antes de Nuestro mundo muerto y por eso causa un poco de confusión.
Creo que los mundos de ambos libros son diferentes: Vacaciones permanentes es más tradicional, urbano y tiene un aire generacional (aunque no sé muy bien qué quiero decir con esto último), mientras que Nuestro mundo muerto se acerca más a la literatura de género y a algunos experimentos con las formas, y tiene búsquedas diferentes.
– ¿Hallaste tu voz literaria definitiva, más allá de que seguramente las cosas que quieras contar cambien con el paso del tiempo?
En todo caso, mi desafío es volver a dinamitar lo que he hecho hasta ahora para poder seguir explorando y haciendo cosas distintas.
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Si esencialmente somos la suma de nuestras experiencias, ya sabemos de qué vertientes bebió la autora en su infancia y que caminos sigue en la actualidad.
“Algo que no he contado antes es que rezo antes de escribir… rezo para olvidarme de mí, para poder sintonizar, aunque sea por un segundo, la música de las altas esferas”, comentaba en alguna de las viejas entrevistas.
Fue una vez publicado su primer libro que Colanzi se dio a conocer al grueso de los lectores como una más que prometedora escritora boliviana, latinoamericana, pero ya antes, sus inéditos tuvieron una amplia circulación entre escritores y editores. Con el “segundo” confirmó con creces las expectativas, y es por eso que se entiende la enorme atención que rodea la aparición de este “tercero”.
El éxito es claro y no hizo más que consolidarse en los últimos cinco años en los que, a la par de cursar su doctorado en literatura comparada en la Universidad de Cornell (EEUU), fue invitada a innumerables foros, encuentros, ferias y coloquios en América Latina y Europa, y, finalmente, recibió un importantísimo y augurador reconocimiento: el Premio Aura Estrada de Literatura, que le otorgaron en México en reconocimiento y estímulo a su aún breve pero fulgurante obra, en general y, en específico, a dos cuentos que ahora componen su nuevo libro: Chaco y Caníbal.
¿Qué tiene la obra de Liliana para merecer y cumplir tanta expectativa? Sebastián Antezana, otro de los destacados narradores bolivianos de su generación, sostuvo: “Colanzi es, por ahora, ante todo una escritora de cuentos. Así, es creadora de historias y personajes sólidos y bien tratados, nacidos de una compleja tradición estética, literaria y visual, en la que el papel de las imágenes es tan importante como el de cierta musicalidad que se traduce en momentos de intensa pasión por el lenguaje y crea una lógica interna que quizás no vale tanto por su situación física -la descripción de lugares- como por su naturaleza emocional, su cercanía a una cadencia que es en realidad un estado de ánimo generalizado”.
Un escritor es lo que lee. Sí, es un lugar común, lo sé, pero no por ello menos cierto. No debería ser necesario repetir los autores de cabecera de Liliana, pero lo haremos: en cada entrevista que da los enumera, nombres más, nombres menos: “Mis influencias de siempre son Fogwill, Casas, Saenz y Bolaño”; También viene bien repasar una reflexión suya sobre el libro y la lectura: “Como buen dinosaurio del siglo pasado, aprendí a leer en el libro tradicional y esa circunstancia marcó mi experiencia de lectura. Pero no tengo ninguna nostalgia por la época anterior a internet en la que los libros viajaban de manera lentísima o simplemente no viajaban (…) Cuando era chica era muy prolija con mis libros; ahora no tengo ningún problema con marcarlos, subrayarlos, escribir cosas en los márgenes. Entro a los libros como ladrona, buscando qué saquear”.
Finalmente, si de conocer un poco a Liliana escritora se trata, es fundamental intentar aproximarse antes a Liliana persona, boliviana, treintañera en los actuales contextos y coyunturas en que se desenvuelve… en este caso, como una literata migrante en EEUU. Esto fue lo que comentaba el año pasado cuando participó en una mesa de literatura y migración, también en el marco de la FIL La Paz:
“No tuve conciencia plena de lo que significaba ser boliviana o latinoamericana hasta que dejé el país. Vivir fuera de Bolivia me ayudó a volcar la mirada sobre actitudes y creencias que estaban en el aire mientras yo crecía y que nadie cuestionaba (el racismo, el clasismo, el machismo) y mirarlas con extrañeza, pero también con gran curiosidad”.
“En cierta forma, Vacaciones permanentes es un ajuste de cuentas con esa Bolivia en la que me crié y de la que me alejé en más de un sentido, y no es casual que solo haya podido escribir esos cuentos desde la distancia, y en un estado de oscilación constante entre el odio y el amor”.
“En los últimos años me he visto regresando seguido a Bolivia, no solo físicamente sino a través de la ficción, tal vez intentando entender de dónde vengo. Por el lado paterno soy descendiente de inmigrantes campesinos italianos, por el lado materno provengo de una familia beniana numerosa. Ahí, de fondo, estaba latiendo siempre lo rural: la voluntad de dejar el campo y la pobreza pero también la conciencia (y la amenaza) de llevarlos siempre a cuestas. Me interesa volver a esa tensión y ver qué es lo que se esconde ahí, llegar hasta aquello que reprimimos y dejar que hable”.
Si de terminar de trazar este esbozo de perfil se trata, ahí están muchas claves: la fuerte presencia de lo familiar, de lo rural, y del ida y vuelta de los escenarios y temas bolivianos, se explica claramente en su historia personal, sus intereses y opciones y su devenir de ya casi una década fuera de Bolivia.
Liliana Colanzi avanza, sorprende y gusta cada vez más (no hay que perderse Caníbal ni Chaco del nuevo libro) tras dos libros -o dos y medio-… recién. Adelanta que a fin de año retomará su primera novela, así que todo es cuestión de tiempo.
 
*Fuente: http://letrasietebolivia.blogspot.com/2016/09/entrevista_13.html

CIENCIA FICCIÓN EN LA CULTURA QUECHUA



Gonzalo Montero Lara*
                                                                                                                         
RESUMEN
El estudio de textos antiguos y otros documentos históricos y arqueológicos ha demostrado que la fantasía ha estado presente en mitos leyendas y cuentos, en todas las culturas.
El análisis del cuento quechua titulado “El joven que subió al cielo”, de autor anónimo, recopilado por el peruano Jorge. A Lira y publicado por el escritor boliviano Jesús Lara en su obra MITOS, LEYENDAS Y CUENTOS DE LOS QUECHUAS, muestra elementos que pueden inscribir a la obra como una de las primeras dentro el género de la narrativa fantástica y de ciencia ficción en la cultura quechua.

INTRODUCCIÓN
Es un verdadero privilegio, convertirme en un heraldo circunstancial de la fantasía literaria, género que de ninguna manera es “nuevo” para nosotros, por el contrario, ha nacido con el vagido de la imaginación e inteligencia humana y no ha dejado de crecer hasta el día de hoy, constituyéndose en un poderoso vehículo capaz de transportarnos por insólitos planos de tiempo y espacio.  En nuestras culturas de origen, la fantasía ha surgido con el pensamiento mágico. Al respecto,  Adolfo Cáceres Romero en su Nueva Historia de la Literatura Boliviana escribe:
“… con voces secretas en aguayos y vasijas, junto a mudos rostros de piedra que aguardan alguien descifre su mensaje…”
Invitando a descubrir fabulosos tesoros escondidos, como es el caso de un cuento quechua, puesto a la luz por investigadores. Antes de entrar a considerar un caso singular de la tradición oral quechua, pongo de referencia un breve marco conceptual de para la literatura fantástica y ciencia ficción:
“La literatura fantástica, es un género literario de ficción en forma de novela o relatos cortos. Las formas sobrenaturales son un elemento primario del argumento, tema o medio ambiente. Está asociado de manera muy cercana a la narrativa maravillosa, la ciencia ficción y el terror”.
“Lo fantástico es la vacilación o duda experimentada por un ser que no conoce más que las leyes naturales, frente a un acontecimiento aparentemente sobrenatural”.
                                                                                                           Tzvetan Todorov
En cuanto al género de la ciencia-ficción, he tomado una definición muy explícita, de una abundante oferta de que la considero adecuada al objetivo de mi ponencia: 
“Podemos definir la ciencia ficción como un género literario y, también hoy en día, cinematográfico que se centra en la anticipación científica de acontecimientos y de antes situados en tiempos y espacios ficticios; sus grandes núcleos temáticos son: la conquista del espacio, los extraterrestres, los viajes a través del tiempo, la utopía social y científica y el hombre del futuro”
I.- LA NARRATIVA FANTÁSTICA EN LA CULTURA QUECHUA
En esta ocasión, no pretendo exponer un dedicado trabajo de investigación respecto a la aparición de la narrativa fantástica en, nuestras culturas de origen, solo intento amplificar el advenimiento del inusitado oleaje de este género en nuestro medio, cuyas primeras referencias hallamos en las recopilaciones de la literatura quechua realizadas por el escritor Jesús Lara en su obra MITOS, LEYENDAS Y CUENTOS DE LOS QUECHUAS y en las investigaciones de Adolfo Cáceres Romero, que se pueden leer en el primer tomo de NUEVA HISTORIA DE LA LITERATURA BOLIVIANA I Literaturas Aborígenes. La narrativa fantástica se nutre de la mitología universal en general y de los pueblos originarios en particular. Ya Garcilaso de la Vega confrontó fabulas quechuas y griegas señalando “…Y también se puede cotejar las (fábulas) de una gentilidad con las de la otra, que en muchos pedazos se remeda”. “Y es así,…”, señala al respecto el Jesús Lara “…con la diferencia de que los mitos de la Hélade llegan acrisolados, embellecidos por los grandes creadores de la epopeya y de la tragedia, en tanto que los quechuas nos vienen como el tubérculo recién extraído de la tierra y como la mazorca despancada del propio tallo”.
Nuestros escritores que cultivan este agradable género literario, de vigoroso crecimiento han encontrado, una rica cantera temática en nuestros mitos, leyendas y tradiciones culturales, con sabores tan variados como las tonalidades de un whipala, las cuales desde épocas ancestrales, han marcado nuestro paso diario entre lo que juzgamos natural, extraño, o sobrenatural, expresados y transmitidos por la tradición oral, en la certidumbre de lo sobrenatural inquietando nuestro ánimo de forma permanente. Por ello, no es extraño que personajes o circunstancias que nos asombraron en la niñez, cobren palpitante vida en la voz de relatores cotidianos (madres, abuelas, personas mayores, etc.). Muchos de estos actores u acontecimientos han sido recogidos con generosidad, en trabajos literarios como el fabuloso inventario de SERES SOBRENATURALES Y MAGICOS DE BOLIVIA, realizado por el investigador y escritor Homero Carvallo Oliva, para luego hacerlos protagonistas de relatos fantásticos, maravillosos, de ciencia ficción o terror. Corriente literaria, reitero, en actual emergencia, con publicaciones de calidad, cada vez más nutridas en obras de autores contemporáneos locales y nacionales, donde podemos citar algunos comprometidos con el género: Fanny Escobar, Gionanna Rivero, Sara Mancilla, Biyú Suarez, Ada Castellanos, Vanessa Giacoman, Sisinia Anze, Ana Triveño, Ivan Prado, Dennis Iriarte, Miguel Lundin, Miguel Esquirol, Hugo Murillo, solo para nombrar algunos, sin dejar de mencionar a otros de notable trayectoria que han incursionado en estas letras como, Néstor Taboada, Adolfo Cáceres, César Verduguez, Gonzalo Lema, Rodrigo Antezana, Gary Daher, Edmundo Paz Soldán, Manuel Vargas, Pedro Shimose y los premios nacionales, Álvaro Pérez y Ronald Rodríguez y muchos más que han realizado incursiones importantes por los fantásticos espacios de lo extraño, sobrenatural y fantástico. Producto de este verdadero Tsunami literario de narradores fantásticos, en menos de un año han surgido importantes selecciones en las obras como DE IMPOSIBILIDADES POSIBLES I, Antología de cuento maravilloso, VERTIGO I Antología de cuento fantástico, y EDADES REMOTAS I antología de ciencia ficción.

II.- UNA MIRADA DESDE LA CIENCIA FICCIÓN AL CUENTO QUECHUA:
“EL JOVEN QUE SUBIÓ AL CIELO”
Así, delineada en forma resumida la narrativa fantástica en general y la ciencia ficción en particular, he seleccionado un cuento de la cultura quechua titulado “El joven que subió al cielo”, recogido y traducido por los peruanos Jorge A. Lira, traducido por José María Arguedas y difundido en nuestro medio por el boliviano Jesús Lara. El cuento relata la historia de una joven pareja, ella, una bellísima mujer bajada del cielo, capturada por el cuidador de una plantación de extraordinarias papas. Ella huye a su mundo y él la persigue transportado por un cóndor en un largo viaje. Este apretado resumen es necesario antes del análisis de algunos elementos del cuento, que a la luz del pensamiento y el avance tecnológico actual, más las predicciones contemporáneas la c.f, me llevan a pensar que este cuento quechua es del género de la ciencia-ficción, definida así, por incorporar elementos tradicionales de este género, diferentes del pensamiento mágico y ajustados a la evolución tecnológica predecible.

ELEMENTOS “ANTICIPATIVOS” DE LA NARRACIÓN

1.- Presencia en la historia de seres extraterrestres idénticos e indistinguibles entre ellos, con semejanza humana, muy bellas, de piel blanca, todas hembras. Descritas por el protagonista de la historia como las “jóvenes, princesas y niñas blancas”.
2.- Es posible que el joven cuidador de una chacra de papas las cuales  eran misteriosamente “robadas”, haya presenciado la llegada de una misión de clones del espacio exterior. Sostengo el concepto de “clones” por la semejanza de estos seres entre ellas, y además todas del mismo sexo. Además en su mundo durante la observación de un ritual religioso, todas las participantes eran por supuesto mujeres.
3.- Ellas “eran mujeres vestidas de plata”, apariencia con mucha probabilidad debida a sus trajes espaciales de aspecto metálico,
4.- La probable presencia de naves de transporte espacial  invisibles o camufladas, se puede deducir del fragmento: “tomando la apariencia de princesas, eran las estrellas que bajaron del mismo cielo” señala el texto. Como no se describen ingenios  de vuelo visibles, es posible que sus naves hayan contado con algún medio de tele transportación o succión, para moverlas a los seres  hasta la tierra. “las demás se elevaron, como luces que se mueren”.
5.- La llegada de estos seres idénticos a la chacra “especial”, probablemente tenía fines de control de una eventual experimentación biológica en el cultivo de singulares características, como el tamaño de las papas: “…de excelsa clase de semillas”.
6.- Estas bellas intrusas, contaban con alguna clase de tecnología que les permitía inducir el sueño al cuidador de la chacra sin aproximarse, mientras recolectaban el producto de su interés, recuerden que en el mundo de origen de las “princesas”, existía una quinua de propiedades mejoradas, que para uso alimentario, en proporciones usuales del planeta tierra excedían el volumen y rebalsaban  del preparado y aún sometidas a la ebullición eran capaces de germinar con rapidez en el piso.
7.- El aborto que tuvo la “Princesa” capturada y amada por el joven quechua, puede representar el posible fracaso de la hibridación entre seres de diferente especie con distintos e incompatibles códigos genéticos y con algún grado de incompatibilidad.
8.- tampoco existía afinidad social. Al ser aprisionada, le rogó al muchacho por su liberación y expresó a gritos: “no me obligues a vivir en la tierra”, ratificando su origen extraterrestre y su rechazo a las condiciones de vida de la sociedad terrícola, menos civilizada, poco atractiva para ella o simplemente diferente, pero le producía temor
9.- El protagonista en su desesperación por la fuga de su amada prisionera, estableció un contacto con el tripulante de un ingenio volador llamado Mallku, capaz de conducirlo al mundo de la “Princesa” durante un año de viaje, con el único requisito de ser provisto de una fuente de proteínas de alto valor biológico. (carne de llama) para su alimentación. Un ser “divino”, no hubiera tenido esa exigencia tan, pero tan, humana.
10.- Al concluir el viaje de ida y después de la permanencia en el mundo de la “Princesa”, hay un descripción muy objetiva de los efectos orgánicos de envejecimiento prematuro en este prolongado viaje cósmico.
11.- Como correlato al envejecimiento ocasionado por la travesía, se describe un
procedimiento de rejuvenecimiento para viajeros interestelares, consistente en el baño en un mar (¿rico en sustancias revitalizantes?) para su reacondicionamiento físico, ubicado cerca del astro-puerto donde arribaron y se sometieron a la llegada y antes del retorno al planeta Tierra. Además este puerto de embarque y desembarque, probablemente sirvió para el reabastecimiento, ya que no existían llamas para la alimentación del retorno, esta vez a crédito.
12.- Se describe a grandes rasgos una sociedad diferente de la terrícola, con un régimen probablemente matriarcal e intolerante con los extranjeros (o extraños) o pretendientes. En una escala axiológica no tan diferente a la nuestra, pues, ella le acoge a espaldas de los “padres”, pero luego de tenerle un año escondido le abandona sin mayores explicaciones pero seguramente debido a presiones externas no descritas, o por temores de la “Princesa” a la reacción de sus progenitores.
 No se describe la estructura social de este mundo, pero se narra una celebración religiosa en un culto al sol y la luna “Era el resplandeciente templo del Sol y de la Luna. El Sol y la Luna, padre y madre de todas las estrellas y de todos los luceros”, en un templo.
13.-Este culto muy parecido al de muchas culturas terráqueas, sumado a la duración del viaje de un año aproximadamente, da la idea de la localización de este probable exoplaneta en este sistema solar o uno vecino.
14.- La existencia de alimentos terrícolas (quinua) con propiedades extraordinarias, o por el contrario, eran alimentos originarios de ese otro mundo, exportados y adaptados las condiciones de la tierra para consumo de nuestra especie. Si ese era el propósito ¿Por qué?
15.- Luego de tres años de ausencia, dos del viaje de ida y vuelta más uno de la permanencia en otro mundo, “El joven que subió al cielo” encontró a sus padres “muy viejos, muy viejos”. Es probable que el tiempo haya discurrido en nuestro planeta de manera diferente. El cóndor, que probablemente sea un navegador extraterrestre, devuelve al joven a sus padres “sano y salvo” consolándoles.

III.- CONCLUSIÓN:

Con la mente abierta, libre de prejuicios que limitan el pensamiento y tratan de encadenar lo más bello de la literatura fantástica: la imaginación. Este hallazgo que no es mío, por lo demostrativo constituye una pieza clave de la arqueología literaria, que permite reconstruir de a poco los orígenes de nuestra literatura escondida en nuestras raíces culturales donde la imaginación era fecunda o plantea la alternativa implícita, si existieron contactos reales con civilizaciones extraterrestres. Por lo descrito, no es difícil pensar, que este cuento quechua, haya partido de una experiencia “real”, y llegado a nosotros con los condimentos propios de una cultura que en ese momento de su desarrollo, no hallaba un correlato de referencia como el que disponemos en la actualidad para interpretar muchos elementos anticipativos que hoy no fueron difíciles de localizar en esta magnífica pieza literaria de ciencia ficción, llegada a nosotros mediante insignes investigadores y literatos peruanos Jorge A. Lira, José María Arguedas y el boliviano Jesús Lara.


Bibliografía
-Cáceres Romero Adolfo, NUEVA HISTORIA DE LA LITERATURA BOLIVIANA I Literaturas Aborígenes. Editorial “LOS AMIGOS DEL LIBRO”: Cochabamba, 1987.
Capana Pablo, CIENCIA FICCIÓN. Utopía y mercado. Buenos Aires: Cántaro, 2007.
-Lara Jesús, MITOS, LEYENDAS Y CUENTOS DE LOS QUECHUAS, El joven que subió al cielo, paginas 265-273. Editorial “LOS AMIGOS DEL LIBRO. 3° edición: Cochabamba-Bolivia, 2003.
Todorov, Tzvetan, INTRODUCCION A LA LITERATURA FANTÁSTICA. 2° edición, México, 1981.

            *Escritor y poeta.
Este trabajo fue presentado en el Primer Encuentro de Ciencia Ficción y Literatura Fantástica de Bolivia en la ciudad de Santa Cruz en septiembre de 2015.

LO FANTASTICO EN LA OBRA DE MIGUEL ALPIRE GONZALES



Miguel Alpire Gonzales, escritor nacido en Bolivia, residente en
Galicia*

Por: Mónica Ivulich


     Este escritor nos propone una aventura sin igual, con seres maravillosos y temibles: “provenían de cuando los seres primigenios poseían otras capacidades ya olvidadas, pues según podía advertir, sus organismos estaban constituidos de otras materias que no conocía”. Quise indagar un poco más sobre sus motivaciones y su vida, así que le envié algunas preguntas. Me contestó de inmediato, con buenísima predisposición, y tan generosamente que ya no necesito contar nada más, aquí van las respuestas.

Miguel Alpire Gonzales nos cuenta:

A decir verdad, llevo muchos años con el sueño de plasmar mis sueños y compartirlo, hoy por hoy tengo cincuenta años  y tengo apuntes de cuando tenía tan solo veinte…
Provengo de un país Sudamericano llamado Bolivia rico en folclore y leyenda, en donde puedo decir que no hay madres que no le cuenten a sus hijos algunas historias antiguas, de otras gentes, de otras civilizaciones de mucho antes de la conquista española. Quizás queden pocas o quizás ya no queden, te hablo de hace 45 años atrás.

Es muy posible que yo lo vea así porque siempre me interesaron las historias, los cuentos y las leyendas, pero es que tuve a mi lado una madre que me inculcó lo que soy a base de toda esas truculentas historias, una madre muy imaginativa y muy pegada a sus raíces. De ahí que es a ella a quien he dedicado por entero esta saga.
No obstante, debo aclarar que ninguna de las historias que cuento aquí tiene relación alguna con las leyendas bolivianas por decir así, ellas en sí me inspiraron, ellas me abrieron la imaginación, ellas y los libros.

Y de los libros te contaré de los que más disfruté, la biblia fue la primera, me encantó su contenido de principio a fin, tuve el honor de asomar los ojos en las míticas y fantásticas obras griegas, las obras de Homero me emocionaron hasta las lágrimas, sufrí al lado de sus héroes pero también me abrió las puertas para adentrarme en la mente de los dioses y es lo que ha dado pie a que hoy por hoy pueda atreverme a desenvolverme y andar entre ellos en mi obra.

Caminé entre la Náusea de J.P. Sartre, y disfruté de las aventuras de Frodo y Bilbo de J.R. Tolkien mucho antes de las películas, y demás literatura fantástica como las de Margaret Wise y Tracy Higman, Tad Willians y muchos otros como G.G. Marques, y desde aquella perspectivas me vi absorto en cuestionamientos respecto a la existencialidad.

Bien pues, eso como preámbulo a tus preguntas.


Me preguntas sobre los nombres.
Y te diré que son totalmente originales, creación propia. He creado un universo partiendo desde el momento en que únicamente la “fuerza” vagaba solitaria por insondables oquedades del vacío -lo voy desgranando poco a poco a lo largo de la obra- paso por la creación de los mundos de los sistemas y las civilizaciones celestiales, hasta culminar con la aparición del hombre, su posterior exterminio, su redención y su renacimiento. Y en todo ello, pues me recreo dándoles nombres propios, describiendo a los personajes de un modo que el público pueda percibir en ellos algo totalmente nuevo; desde sus aspectos, su modo de vida, hasta sus costumbres.

Respecto a los argumentos.
Muchos argumentos son vivencias propias, dramas vividas y también extraídas de mi entorno, elevadas éstas a un punto épico para poder sobrellevarlas, y aquí diré además algo que a lo mejor te suene muchos más raro todavía: muchas de las escenas, personajes y los nombres las he soñado, tengo por costumbre dormir con una libreta junto a mi mesa de noche, en la que de inmediato, antes que se me vaya de la memoria, escribo y describo lo que viví en mis sueños. De ahí que puede decirse que, Universo Arrkhoménico ha sido y sigue siendo para mí resultado de viajes astrales.
Esta novela que crea forma al venir a España, de esto hace trece años, los paisajes gallegos han sido para mí una fuente de gran inspiración, sin deseos de quitar merito a otros lugares de España con muchas historias y demás cosas maravillosas que ofrecer; pero más que todo influyó muchísimo la situación económica en la que actualmente vivimos aquí, como bien ya sabéis. En los últimos cuatro años estuve trabajando en granjas avícolas en turnos solo de noche, en lo que sentí la necesidad de escribir, en especial en las frías horas del inviernos, para escapar de mi atribulada situación, y que mejor que hacerlo, abriendo la mente, la imaginación. Y entre cacáreos y pestilencias, divagué perdido por el universo arrkhoménico. Recuerdo que llegaba a casa y corría a imprimir mis ideas, robándole horas al descanso, plasmando mis pocas horas de sueño con más sueños.

¿Para quién la escribí?
La escribí para mí, para gente como yo, que sueña, que imagina un mundo mejor, que anhela vivir en paz consigo mimo y el universo, y descubre que hasta los dioses en algún momento flaquean, que sufren, que siente y que lloran y eso, de alguna manera, me da fuerza y fortaleza para continuar adelante, y estoy seguro que, si a mí me ayuda, lo mismo podrá ayudar a otros.

No, no he publicado ningún otro libro, aunque lleno estoy de poemas y demás ensayos desperdigados por ahí, con deseos de ver la luz algún día.

No sé si me siento escritor o no, supongo que espero que el público sea quien me lo diga, pero siento la necesidad de transmitir cuanto pasa por mi cabeza, que sería egoísmo no compartirlo y llevarlo conmigo a la tumba, y lo hago de la única manera que conozco, escribiendo.

Mi meta es continuar adelante con esta obra, como dije antes, darle al mundo este pedazo de mí, compartir mis fantasías y mis sueños, he dado el primer paso y estoy a las puertas de dar el siguiente, de lanzar la segunda entrega de la saga.

A los escritores noveles como yo, les diría que no desmayen, que no desistan de sus sueños, que no matemos al niño que llevamos dentro, el mundo tal como lo conocemos, hoy por hoy asusta, pero necesita de nosotros, necesita soñar, vivir otras vidas aunque sea en los libros, necesita asomar sus ojos a otros mundos aunque sea de ficción; hay muchos obstáculos por salvar en nuestro camino, pero, como dicen por ahí, lo importante aquí no es llegar, sino, saber llegar, disfrutar del camino.

No sé si el mensaje que dejo en esta obra sea trillada o no, pero el mensaje es claro y contundente "Amenos la vida, luchemos por nuestra libertad, cuidemos el mundo en que vivimos, respetemos las “fuerzas” que rigen el universo, porque aunque no los veamos, están ahí afuera, y es grandioso saber que no estamos solos; no somos meros resultados de un accidente de la naturaleza destinado únicamente a alcanzar la muerte... ¡Somos hijos del universo!"

Fuente: http://creacionytalentos.blogspot.com/2015/11/miguel-alpire-gonzales-escribe.html


Unión o Reino

Inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, Europa hizo todos los esfuerzos por intentar construir una Europa unida. Sin embargo, los interminables pasillos del laberinto de poderes, menores y mayores, que involucra este proyecto, hacen que la nave sea verdaderamente difícil de construir.
 
Si vemos a grandes pasos la evolución sostenida de este proyecto, veremos que la Comunidad Económica Europea que nace a partir de otras acciones comunitarias formadas ya en 1951, concluyó en 1992 con la llamada Unión Europea (UE).
Esta evolución pasó por cambios dramáticos, que finalizaron viabilizando la elección directa del Presidente del Consejo y del parlamento europeo, el Acuerdo Schengen, unificando pasaportes y visas, y la creación del Euro. Esto produjo un crecimiento acelerado de países adherentes, contándose con 28 miembros hasta el día de hoy.
Sin embargo, muchos avatares han sacudido a esta singularísima propuesta. Por una parte, los errores naturales del crecimiento acelerado, que no han podido conseguir que su Banco Central Europeo amplíe sus atribuciones incorporando las materias fiscal y financiera. Asimismo, la disparidad de realidades, acelerada por la incorporación de los países del Este.
En ese contexto, el cuidadoso sistema de aproximación y la precaución que se toman los países miembros entre sí, han creado un vacío de decisiones ágiles y directas que podrían corregir errores de ruta a tiempo, notándose la falta de un administrador definido y decidido. Esto sin contar el conflicto de intereses que resulta de la membresía que significa la UE y las necesidades que demanda la casa. Este dibujo le quita peso internacional, y evita resolver los problemas emergentes de este difícil parto.
A resultas de aquello, se ha desarrollado el referendo para promover el brexit, o mejor, la consulta para el retiro del Reino Unido de la Unión Europea, que tuvo un apoyo de más del 50% de votos.
El Reino Unido, recién aceptado en 1972, lo hizo luego que, en dos oportunidades, 1961 y 1967, solicitase infructuosamente ser admitido en la Comunidad Económica Europea, por reticencias y dudas de Charles De Gaulle, presidente de Francia. Es pues al menos curioso que el Reino Unido haya promovido hoy un referendo para decidir su retiro de la Unión Europea.
Se han esgrimido argumentos mostrando los niveles de migración al Reino Unido, y el fantasma de la entrada de Turquía en la Unión Europea.
Mientras tanto, los números nos dicen que el Reino Unido está vinculado con los Estados miembros de manera muy favorable. Así que parece que tiene mucho más para perder que ganar económicamente en este entuerto. Es posible que su proyecto, y lo dejan ver, sea mantenerse fuera de la Unión Europea, pero con los beneficios del comercio común. El futuro no parece muy claro. No solamente por el funesto antecedente de contar con un país que no es miembro y que se beneficia de la UE sin respetar sus reglas, sino porque el propio brexit ya ha despertado a las fuerzas contrarias al proyecto dentro de los países miembros tales Francia e Italia.
Esta incierta situación deja mal parados a los mercados, y el planeta todo está sufriendo las consecuencias de la crisis. Acaso solamente sea el dolor de nacer, y se resuelva adecuadamente, para bien de todos.

Edmundo Paz Soldán presenta “Las visiones”




Esta semana que inicia, el escritor Edmundo Paz Soldán presentará en Bolivia su nuevo libro de cuentos “Las visiones”, finalista del prestigioso premio Ribera del Duero en España y que la crítica especializada ha recibido con elogios: “cuentos espléndidos” (periódico El Mundo de España); “una estupenda colección de relatos, que funcionan más como conjunto, casi como un fix-up, que por separado, y que recomiendo tanto a los lectores que ya han disfrutado con Iris como a aquellos que, ¡insensatos!, aún están por descubrirla” (revista El sentido de la maravilla); “Las visiones no es una colección de cuentos de ciencia ficción, sino que utiliza un escenario de ciencia ficción —en muchos cuentos apenas es algo notable y se vislumbra en unos pocos detalles— para construir historias muy humanas que responden a preguntas vitales y tratan temas sociales… Las visiones es un texto arriesgado, que se aleja de cualquier canon pero que derrocha ingenio y habilidad. Las visiones es una particular forma de ver la realidad a través de un punto de vista alterado que elimina los telones” (revista Donde termina el infinito).
“Las visiones” se caracteriza por una notable variedad de registros, que van desde la literatura fantástica y la ciencia ficción al horror, todo ello sin descuidar un diálogo con la tradición realista. En “Las visiones”, un Juez comienza a tener visiones de los hombres que ha condenado injustamente a la cárcel. En “Doctor An”, un doctor encargado de experimentos con armas químicas en un laboratorio, se dispone a probar un compuesto letal con su propia gente.  Estos cuentos sugieren que, en tiempos de guerra, la batalla principal está en el intento de colonizadores y colonizados por mantener la humanidad pese a que todo conspira contra sus esfuerzos. Enfrentados a un territorio hostil, y ayudados por sus creencias religiosas y un sinfín de drogas que les ayudan a encontrar la trascendencia tanto como a extraviarlos, los seres que pueblan Iris deambulan en busca de esperanza… Así, “Las visiones” muestra de manera contundente por qué Edmundo Paz Soldán es considerado una de las referencias imprescindibles de la narrativa hispanoamericana contemporánea.
El escritor presentará esta su nueva obra el martes 12 de julio, en el Centro Cultural de España en La Paz y el jueves 14 de julio estará en Cochabamba, en el Hotel Cochabamba. Esta presentación última estará a cargo de Mayra Romero Isetta.

Fuente: http://www.lostiempos.com/actualidad/cultura/20160710/edmundo-paz-soldan-presenta-visiones