LAS REALIDADES DE PHILIP K. DICK
Por Cristián Londoño Proaño Muchas personas conocieron el nombre de Philip K. Dick en los créditos finales de Blade Runner , la película ochentera de Ridley Scott, que fue una adaptación cinematográfica de su novela «¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?». Otros quizás leyeron una, de sus más de treinta novelas, llamada «Ubik», que en el 2005, la revista Time Magazine puso entre las 100 novelas de todos los tiempos. O quizás leyeron su novela «El hombre en el castillo», considerada una obra destacada del subgénero de la Ucronía. Estoy convencido que no quedaron indiferentes y consideraron que Dick fue un autor delirante, porque las imágenes de sus novelas son psicodélicas. No se equivocan. Hay que considerar que Dick sufrió de paranoia y consumió drogas como las anfetaminas y el LSD. Permanecer en ese estado alterado de la realidad, seguramente, tocó su obra. El mismo autor confesó en la revista Rolling Stone en 1975 que muchos...