LA DAMA-ÁNGEL
Gustavo Cruz Chávez runaamazonico@yahoo.com Siempre he sido bastante lento para reaccionar ante lo insólito, quizás esto explique mi flemática actitud, cuando me topé con un ángel; una dama bastante mayor que conocí durante un aburrido viaje por las arideces melancólicas de mi insólito país. En el atardecer, un horizonte de luz casi dorada empañaba los vidrios de las ventanas de l destartalado bus rural en el que viajaba, y sólo cuando el espectáculo del ocaso cesó, percibí su presencia. Sentada a mi lado, se ocupaba de tejer a crochet, un macramé de extraordinarias filigranas, tan intrincadas y bellas que sólo un ángel habría sido capaz de concebirlas. Sin embargo, sólo muchos años después tuve la certeza que ella realmente era un ángel, luego de verificar que todos los eventos que había predicho aquella noche, se fueron cumpliendo inexorablemente. Se había referido por ejemplo a mi genealogía, tema sobre el cual yo no había tenido jamás el más mínimo interés, y ...